¿Es compatible el BDSM con el feminismo?

ENTRADA RECUPERADA DEL VIEJO BLOG - ORIGINALMENTE PUBLICADA EN 2016
Al grano: BDSM y feminismo no sólo son compatibles sino que, desde mi punto de vista, el feminismo es absolutamente necesario para que las relaciones sean realmente seguras y sanas.
¿Por qué hay quien considera machista el BDSM?
Muchas de las críticas que se hacen al BDSM parten del desconocimiento. Hay relaciones en el BDSM en las que no hay intercambio de poder (en el SM, por ejemplo, no es necesario); hay relaciones en las que la mujer es quien posee el rol Dominante, hay relaciones lésbicas, ¡relaciones de todo tipo! Sin embargo, es cierto que el BDSM -como todo- nace en una cultura patriarcal y refleja el machismo de la sociedad -como todas las relaciones-. ¿Cuál es la diferencia entre BDSM y relación vainilla? ¿Por qué las relaciones vainilla no son consideradas machistas en sí mismas y el BDSM sí? Lo vainilla se va actualizando, existen modelos de relación que buscan alejarse de las ideas tóxicas del amor romántico, de la mujer-damisela y el hombre-salvador. Sin embargo, el BDSM no sólo nace en el patriarcado sino que muchas veces toma roles propiamente patriarcales (Dominante y sumiso, opresor y oprimido) y en jugar con esos roles de poder está su esencia. Eso provoca que se reproduzcan conductas que fuera de su contexto pueden ser abusivas y promueven ideas de sometimiento/humillación de la mujer que son peligrosas dada la sociedad machista en la que vivimos.
¿Y si no existiera el patriarcado seguirían existiendo estas relaciones de poder?
¿Y si no existiera el patriarcado seguirían existiendo estas relaciones de poder?
Muchas feministas críticas con las relaciones BDSM (sobre todo D/s) afirman que, como con la prostitución, buscan su abolición: es decir, romper con las estructuras y pensamientos que hacen deseables ciertos tipos de relación, provocando que no existan. Así dicen que si no existiera el patriarcado, estas prácticas no serían deseables para nadie. Sin embargo, el sadomasoquismo tiene raíces que van más allá de lo sociocultural (el placer físico en sí). La duda está en la D/s, supongo. Personalmente creo que es probable que no existieran estos deseos si la sociedad no fuera no sólo patriarcal sino capitalista, basada en la competición, en el poder y el control. Pero eso no me condiciona: que nuestros deseos nazcan en el seno de una sociedad no es dañino per se, es algo normal. Criminalizar estos deseos no tiene ningún sentido: encauzarlos de forma sana y consciente es lo mejor que podemos hacer. Decir que hay que ser críticos con el BDSM es algo que muchos de quienes lo practicamos defendemos. Sin embargo, si esa fuera la intención y no demonizar estas practicas desde el desconocimiento, se escucharía a quienes tenemos una visión crítica desde dentro.
El BDSM es machista porque lo mayoritario son relaciones de chica sumisa y hombre dominante
Este mantra se repite mucho y sólo nace del prejuicio. Hay dos errores de base: pensar que la sumisión sexual está ligada al rol sumiso de la mujer y el dar estadísticas de lo mayoritario según lo que es más visible. Creo que sería interesante buscar la raíz del por qué estas relaciones sí son más visibles, pero realmente si nos fijamos a lo que se difunde en redes sociales podemos observar que la normatividad vainilla también afecta a lo no-normativo: es decir, se difunden más las relaciones heterosexuales, la imagen de un hombre serio, alto y fuerte y las chicas delgadas y dulces. No se difunden otros tipos de relaciones, otros tipos de orientaciones sexuales. Que algo sea más visible no significa que sea mayoritario, significa que es lo más aceptado. Sin más. Que sea esta imagen la más aceptada obviamente tiene raíces machistas, pero poco tiene que ver con la realidad de quien vive y siente el BDSM.
El otro error es pensar que las chicas heterosexuales que poseen un rol de sumisión son sumisas o se sienten apocadas ante los hombres en general. Esta idea me recuerda a lo que usan los machiDoms para desautorizar o tratar con condescendencia a Dommes: que realmente son Dommes porque no han encontrado un Dom que sepa someterlas (¿no os suena a lo que dicen los machistas de las lesbianas?). Las sumisas que conozco son mujeres normales y corrientes. Hay tantas personalidades sumisas como sumisas. La sumisión no lleva asociados una serie de comportamientos o rasgos de la personalidad.
El otro error es pensar que las chicas heterosexuales que poseen un rol de sumisión son sumisas o se sienten apocadas ante los hombres en general. Esta idea me recuerda a lo que usan los machiDoms para desautorizar o tratar con condescendencia a Dommes: que realmente son Dommes porque no han encontrado un Dom que sepa someterlas (¿no os suena a lo que dicen los machistas de las lesbianas?). Las sumisas que conozco son mujeres normales y corrientes. Hay tantas personalidades sumisas como sumisas. La sumisión no lleva asociados una serie de comportamientos o rasgos de la personalidad.
El BDSM es problemático, ¿más que lo vainilla? Todas las relaciones, especialmente las relaciones Hombre/Mujer son problemáticas por diversos factores. Sabemos que, en la sociedad en la que vivimos, los hombres tienen una situación de poder sobre las mujeres sustentada en el sistema al que las feministas dieron el nombre de patriarcado. En algunas D/s se da más poder aún al hombre sobre la mujer, ¿no es esto negativo? ¿no supone promover el patriarcado, el machismo? No necesariamente. Una relación D/s sana explicita esa relación de poder de forma que se pueda jugar con ella, dando poder a la sumisa de controlar lo que sucede. Algo que se dice mucho en el BDSM es que quien realmente posee el poder es el sumiso, pues es quien decide hasta donde se llega y cuando parar (límites, palabra de seguridad) y en todo momento debe ser consciente de que puede abandonar la relación, debe comentar sus emociones y sentimientos (si algo le incomoda, si tiene fobias, si no soporta ciertas prácticas). Las relaciones D/s poseen generalmente mucha más comunicación que las relaciones vainilla clásicas y se tiene mucho más en cuenta la opinión de ambas partes. Se busca complacer los deseos de los implicados, deseos que son no-normativos y que pueden parecer tóxicos desde fuera, pero lo realmente tóxico es reprimir la propia sexualidad. En el BDSM somos conscientes de la existencia de las relaciones de poder, las explicitamos y jugamos con ellas a nuestro antojo.
Los problemas de aceptación y el empoderamiento: ¿hacemos lo correcto? ¿estoy enfermo? ¿es el BDSM empoderante?
Si se escucha a gente que vive relaciones BDSM o que se ha descubierto dentro de uno de los roles que se consideran BDSMeros, muchas de esas personas afirman haber sentido grandes problemas para aceptar sus deseos, para aceptarse a sí mismos. Es difícil aceptar que posees este tipo de necesidades sexuales porque al principio no sabes que pueden encauzarse de una forma sana y puedes caer en verte a ti mismo como un monstruo o un enfermo. El BDSM no es una enfermedad. Encontrar la forma de encauzar estos deseos para vivirlos con plenitud, siendo críticos con lo que hacemos, oímos y vivimos y buscando hacer feliz a quien lo viva con nosotros es la clave para una relación sana.
Hay también una discusión sobre si el BDSM es empoderante por si esta idea romantizara estas relaciones. Creo que no es posible romantizar y promover este tipo de relaciones puesto que son deseos que se forjan en la infancia (la mayoría de personas con las que he hablado poseían fantasías relacionadas con el poder o gusto por el sadomasoquismo desde antes de la adolescencia, mucho antes de saber que existía algo así). También cabe señalar que es diferente querer desestigmatizar a querer romantizar. Las relaciones BDSM no son jauja, no son maravillosas y realmente pueden ser un infierno si no es lo que verdaderamente quieres. Sin embargo, cuando aceptas cuáles son tus deseos por perturbadores que sean, te comprendes a ti mismo y eres capaz de entenderte sin perder el punto de vista crítico, es maravilloso. Es decir, el BDSM puede ser "empoderante", en el sentido de algo que te hace sentir libre y feliz, cuando se trata de vivir como quieres de forma sana y sin dañar a otros. Para mí lo ha sido.
¿Por qué es necesario llevar el feminismo al BDSM?
Si bien el BDSM puede ser una manera sana de encauzar deseos que a priori no parecen serlo, también puede ser un nido de toxicidad y un refugio para relaciones abusivas. Si en lo vainilla es difícil desenmascarar relaciones de violencia de género, en el BDSM existe la dificultad añadida de diferenciar lo que ha sido consensuado de lo que no, lo que es aceptado, deseado y sano y lo que no. Por eso es fundamental que el BDSM se interese por el feminismo y que el feminismo sea refugio para las mujeres que practican BDSM. El feminismo es la herramienta que tenemos las mujeres para ser verdaderamente dueñas de nuestra vida y sólo siendo dueñas de nuestra vida podemos entregarnos. Considero que el feminismo es necesario en todas las facetas de nuestra vida, tanto en lo económico como en lo social, tanto en la vida pública como en la privada ¡cómo no iba a serlo en el BDSM!
Si se escucha a gente que vive relaciones BDSM o que se ha descubierto dentro de uno de los roles que se consideran BDSMeros, muchas de esas personas afirman haber sentido grandes problemas para aceptar sus deseos, para aceptarse a sí mismos. Es difícil aceptar que posees este tipo de necesidades sexuales porque al principio no sabes que pueden encauzarse de una forma sana y puedes caer en verte a ti mismo como un monstruo o un enfermo. El BDSM no es una enfermedad. Encontrar la forma de encauzar estos deseos para vivirlos con plenitud, siendo críticos con lo que hacemos, oímos y vivimos y buscando hacer feliz a quien lo viva con nosotros es la clave para una relación sana.
Hay también una discusión sobre si el BDSM es empoderante por si esta idea romantizara estas relaciones. Creo que no es posible romantizar y promover este tipo de relaciones puesto que son deseos que se forjan en la infancia (la mayoría de personas con las que he hablado poseían fantasías relacionadas con el poder o gusto por el sadomasoquismo desde antes de la adolescencia, mucho antes de saber que existía algo así). También cabe señalar que es diferente querer desestigmatizar a querer romantizar. Las relaciones BDSM no son jauja, no son maravillosas y realmente pueden ser un infierno si no es lo que verdaderamente quieres. Sin embargo, cuando aceptas cuáles son tus deseos por perturbadores que sean, te comprendes a ti mismo y eres capaz de entenderte sin perder el punto de vista crítico, es maravilloso. Es decir, el BDSM puede ser "empoderante", en el sentido de algo que te hace sentir libre y feliz, cuando se trata de vivir como quieres de forma sana y sin dañar a otros. Para mí lo ha sido.
¿Por qué es necesario llevar el feminismo al BDSM?
Si bien el BDSM puede ser una manera sana de encauzar deseos que a priori no parecen serlo, también puede ser un nido de toxicidad y un refugio para relaciones abusivas. Si en lo vainilla es difícil desenmascarar relaciones de violencia de género, en el BDSM existe la dificultad añadida de diferenciar lo que ha sido consensuado de lo que no, lo que es aceptado, deseado y sano y lo que no. Por eso es fundamental que el BDSM se interese por el feminismo y que el feminismo sea refugio para las mujeres que practican BDSM. El feminismo es la herramienta que tenemos las mujeres para ser verdaderamente dueñas de nuestra vida y sólo siendo dueñas de nuestra vida podemos entregarnos. Considero que el feminismo es necesario en todas las facetas de nuestra vida, tanto en lo económico como en lo social, tanto en la vida pública como en la privada ¡cómo no iba a serlo en el BDSM!
╔════━♡━════╗
Etérea
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Gracias por leer. Recuerda que la moderación automática de comentarios está activada por lo que asegúrate de comentar con respeto. El negacionismo de la violencia machista no tiene cabida en este blog como tampoco lo tiene el kinkshaming.
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Fuente de la foto: Alina Blumberg
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